Aquella noche
con el aire en la cara
parecías valiente y feliz
como los alcatraces
cuando se alejan de la ría
hacia el amanecer.
Más tarde supe
que lo que vi brillar en tus ojos
era llanto.
Me pasan mucho esas cosas.
La flauta canta: Rózame con tus labios de selva Para que yo recorra las colinas y los bosques Por donde viertes tu libertad. P...
De la alegría al desconsuelo en diez versos.
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