La flauta canta:
Rózame con tus
labios de selva
Para que yo
recorra las colinas y los bosques
Por donde viertes
tu libertad.
Pan:
El miedo no
puede transformarse en voz
El miedo es
amigo del silencio
Flauta:
Pero qué ocurre
si tu amor me atraviesa
Si tu pasión
araña la corteza de mi duelo.
Pan:
Entonces el
placer se abre paso por el túnel
Y la risa
arrastra nuestra vejez
Por las cascadas
blancas
Revolviendo la
alegría con el llanto
Como si fueran
parte
Del mismo juego
eterno.




